El cabello: crecimiento, estructura capilar y color
- pelu2010
- 24 ene
- 3 min de lectura
Actualizado: 10 feb
El cabello es una estructura viva que nace en una pequeña cavidad de la piel y reúne procesos biológicos complejos: desde la división celular en la papila dérmica hasta la formación de las proteínas que le dan fuerza y color. Conocer cómo se forma, cómo crece y qué determina su color ayuda a cuidarlo mejor y a entender por qué aparecen problemas como la caída o la caspa.

Dónde nace y cómo se forma el cabello
El folículo piloso es una invaginación de la epidermis situada en la dermis. En su base se encuentra la papila dérmica, una zona altamente vascularizada donde las células llamadas queratinocitos se dividen continuamente. Estas células, empujadas hacia arriba, se transforman: degeneran, alargan, pierden el núcleo y se endurecen formando queratina, la proteína que constituye el esqueleto del pelo.
La estructura resultante incluye:
Corteza: formada por células queratinizadas alargadas que constituyen el núcleo del cabello y contienen los gránulos de pigmento.
Cutícula: capas externas planas (3 a 10 capas) que se solapan como escamas y protegen la corteza frente a agresiones externas.
Vaina epitelial: rodea y sostiene el pelo emergente.
Estructura microscópica y propiedades físicas
La resistencia y elasticidad del cabello provienen de su organización jerárquica:
Queratina en cadenas coaguladas formando protofibrillas.
Protofibrillas que se agrupan en microfibrillas.
Microfibrillas formando macrofibrillas envueltas por una matriz amorfa de queratina.
La matriz representa alrededor de dos tercios de la corteza y aloja los pigmentos (melanina). Las propiedades clave del cabello son la resistencia, la permeabilidad (capacidad de hincharse y absorber humedad) y la elasticidad, que permiten que recupere su forma tras deformaciones leves.
Ciclo de crecimiento: anagen, catagen y telogen
El ciclo vital de cada cabello tiene tres fases:
Anágena: fase de crecimiento activo. En promedio puede durar alrededor de cuatro años, durante la cual la papila dérmica produce células de forma continua.
Catágena: fase de transición en la que la producción celular se ralentiza y el folículo comienza a involucionar.
Telógena: fase de reposo tras la cual el cabello viejo es expulsado y se inicia la producción de uno nuevo.
Cada pelo puede experimentar aproximadamente 25 ciclos en la vida. Es normal que diariamente caigan cabellos mientras emergen otros nuevos. Sin embargo, si los ciclos se acortan o la renovación celular cesa por completo, se produce una caída significativa. Entre las causas están el estrés, la fatiga, factores hereditarios y la mala irrigación de la papila dérmica.
La glándula sebácea y la película hidro-lipídica
La glándula sebácea segrega sebo que, combinado con el sudor, forma una película hidro-lipídica sobre el cuero cabelludo. Esta capa mantiene la elasticidad, protege y aporta brillo al cabello. Cuando está equilibrada, el cabello está flexible y con buen aspecto; cuando se altera, provoca problemas:
Exceso de sebo: cuero cabelludo graso, residuos en la raíz, irritación y posible agravio de la caspa grasa.
Déficit de sebo: cuero cabelludo seco, cutícula dañada y cabello opaco y enredado.
Caspa y trastornos del cuero cabelludo
La piel se renueva constantemente. Si este proceso se acelera, las células no completan la queratinización y llegan al estrato córneo en aglomerados visibles como caspa. La proliferación de hongos y bacterias en el cuero cabelludo produce irritación y picor, que a su vez puede favorecer una renovación celular aún más rápida. En un cuero cabelludo normal o seco la caspa tiende a soltarse en escamas; en uno graso las escamas se adhieren formando placas.



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